La edición crítica del Fuero Moderno del Reino de Navarra ( Baja Navarra 1511-1645). Nº 1. Revista Jurídica de Navarra

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J. GOYHENETCHE: La Edición Crítica del Fuero Moderno del Reino de Navarra (Baja Navarra) 1511-16451. En breves líneas trataré de dar unas pinceladas sobre la importante investigación jurídica, realizada recientemente por el historiador bajonavarro Manex Goyhenetche , natural de Esterenzubi. Con el nombre de «FORS ET COSTUMAS DEU ROYAUME DE NAVARRA, DECA PORTS», en idioma gascón, o romance-vascón, que todavía se habla desde las proximidades de Bayona hasta el Valle de Arán y desde este Valle hasta Burdeos, a pesar de que la población de la Baja Navarra era y es prácticamente vascófona en su conjunto, se imprime en 1645 en Orthez el texto legal elaborado a lo largo de un extenso período iniciado en el año 1511. La reforma del «FUERO GENERAL» fue debatida en las Cortes de Navarra del año 1511, en las sesiones del 4 al 26 de febrero en Olite y en las del!5 de octubre al 22 de diciembre en Tudela. Se inscribe en el contexto de la Reforma del Estado emprendida por el rey Juan de Labrit (Albret). En la sesión de febrero de 1511, los soberanos trataron esencialmente de la reforma del patrimonio real y de la fiscalidad, «pues el pueblo común soporta de forma desigual y duramente las contribuciones… » , y de emprender la reforma de la legislación y las instituciones. Se trata de reducir los obstáculos a la preeminencia de la autoridad real, instalar los elementos que permitan la construcción del Estado Moderno, especialmente la centralización del poder y la unificación de legislación, intentando la reforma de los órganos centrales de laadministración monárquica: Corte mayor, Consejo real , patrimonio real, moneda , «herrnandat» o milicia. Sin embargo, se establece una gran tirantez entre los Estados de una parte y el Rey por otra , a pesar de que de la lectura de los documentos manuscritos, la reforma del Fuero aparece como el producto de la voluntad concordada del Rey y de los Estados. Los Estados estaban dominados por la aristocracia y la burguesía. Ellos estaban imbuidos de su poder y los problemas de la preeminencia entre la nobleza y la burguesía de las ciudades revestían una gran importancia. Ciertamente los Estados conservaban su papel y su participación en la reforma del Fuero, que fue emprendida con su colaboración, pero se trataba ante todo de un servicio de «consejo». El nuevo Fuero estaba fundado en la libre voluntad del Rey, pues su elaboración, a pesar de la inciativa concordante de los Estados, era iniciada bajo el impulso y la dirección de la realeza y de sus órganos. Asegurando su preeminencia sobre los Estados, la realeza quiso reducir la influencia de los cuerpos dominantes de la sociedad. Sobre todo la nobleza estaba dividida en facciones rivales que habían a menudo acaparado el ejercicio de la justicia , los derechos de banalidad, o uso común obligatorio de un objeto perteneciente al señor feudal , sustituyendo al poder público. Los nuevos medios de acción del Estado Moderno: 1) Centralización del poder mediante el reforzamiento de las competencias del Consejo Real. La Corte Mayor era el Tribunal Supremo, compuesto por jueces 1. Edición en francés. Autor: J. Goyhenetche. Editorial Elka r, S.A . Título : «For et coutumes de basse Navarre ». Con reproducción facsimil del original de la Edición del Fuero de 1645 en idioma gascón y traducción paralela al francés reales que detentaban poderes de apelación sobre las otras jurisdicciones, estaba dominada por los representantes de la nobleza y se había convertido en un instrumento partidista de los Agramoteses y Beamonteses. Desde 1490, Juan de Labrit nicia su reforma reduciendo el número de sus miembros, sustrayéndole el conocimiento de las apelaciones concernientes al patrimonio real en beneficio de la Cámara de Comptos. Fue el Consejo Real quien preparó el proyecto de reforma del Fuero de 1511. 2) Unificación de la legislación, sobre todo en el campo judicial. Debilidad de la justicia, heterogeneidad de los diferentes fueros locales y leyes, incumplimiento de la legislación vigente, usurpación de la justicia, eran los males a los que debía enfrentarse Navarra al comienzo del siglo XVI. Para los reformadores del Fuero, con objeto dc reducir las autonomías urbanas y los particularismos municipales, se imponía la unificación de las instituciones y la legislación: «reduciendo las dichas leyes y fueros en uno» , Era necesario garantizar una buena y rápida justicia «ejecutada con rigor», fijar las atribuciones, determinar el procedimiento. En las capitales de las circunstancias administrativas, «en los cabos de las merindades», los notarios y escribanos deben registrar todas las actas judiciales. 3) La reforma del entramado administrativo. Los soberanos navarros y los Estados sabían que el buen funcionamiento del Estado «el entretenimiento de nuestro Estado», exigía la reforma del personal administrativo «los Ministros de Justicia, las funciones de los merinos, los demás oficiales y cargos tanto ordinarios como extraordinarios». Unicamente un personal competente, de calidad, era susceptible de mantener los proyectos de la monarquía. Los reformadores pidieron igualmente una verdadera selección de los jueces reales en función de las aptitudes de cada uno . 4) Búsqueda de nuevos recursos financieros. Reforma de la moneda . Mejor gestión del patrimonio público, Un procurador fiscal fue encargado de la percepción de rentas y derechos; las exenciones fueron suprimidas; las usurpaciones denunciadas; los poseedores de tierras demaniales debieron mostrar sus títulos ante la Cámara de Comptos y el Consejo Real. Los soberanos se esforzaron en poner en aplicación una fiscalidad eficaz y justa, un mejor reparto de los impuestos, de los cuales habían estado exentos hasta entonces la nobleza y la Iglesia. El fenómeno fue general en Europa . Los soberanos navarros querían instaurar una monarquía fuerte y unificada. A ello se oponían las grandes familias del feudalismo, la aristocracia y los cuerpos urbanos atentos a salvaguardar su poder. El Acta de la sesión de los Estados de 22 de diciembre de 1511 en Tudela señala que la Comisión para la reforma , constituida por Juan de Jaso y otros importantes miembros del Consejo Real y de la Cámara de Comptos, volvería a reunirse en Olite, pero la invasión de Navarra por los ejércitos dc Fernando Rey de Aragón y de Castilla , impidió la continuación de esta reforma, triunfando en la Alta Navarra un sistema nobiliario y la introducción de la inquisición, siendo mal vista toda actividad reformadora, y aún renacentista, al modo español de aquella época . A partir de 1524 con el establecimiento de la Cancillería en Saint Palais por Enrique Il, llamado el Sangüesino, siguiendo la organización del Consejo Real de Pamplona, la situación con respecto a los Estados es la misma ya descrita hasta ahora bajo el reinado de Juan de Labrit , enfrentándose dos pensamientos políticos diferentes, uno sujeto a las formas medievales de la práctica judicial y de las relaciones sociales, el otro con la voluntad de poner en práctica los nuevos medios de administración y de gobierno. La distribución numerada de la Edición del Fuero Moderno de 1645, consta de 450 artículos y está repartida en las siguientes Rúbricas, que correlativamente son la que siguen , con el número de artículos de que se compone cada una : «Del juramento de los súbditos al advenimiento del Rey a la Corona», 7. «De los derechos, feudos, deberes y prestaciones personales», 6. «De los Estados» , 3. «De las gentes del Consejo que llevan la Cancillería», 11. «Del Baile y de los Jueces», 18. «Del Procurador General y de sus sustitutos», 11. «De los Abogados, Procuradores y Síndicos», 10. «De los Ca stellanos, Merinos, Sub merinos y Guardas y carceleros de prisiones», 12. «Notarios, secretarios y escribanos», 23. «De los médicos y boticarios», 10. «D e las revocaciones», 4. «D e los plazos», 3. «De los procedimientos y juicios de procesos en causas civiles y criminales), 14. «De las pruebas», 13. «De los dominios, posesiones y prescipciones», 3. «D e las ejecuciones de sentencias y mandamientos de justicia», 7. «D e los diezmos y primicias», 5. «De los contratos», 15. «De las retroventas», 9. «De los retractos gentilicios», 28. «De las pesas y medidas», 18. «Del padre y de los hijos» , 25. «D e los matrimonios», 18. «De las cauciones y garantías», 11. «De los testamentos y sucesiones», 37. «De las penas y de las multas», 63. «D e las hierbas y de los prendamientos», 26. «De los caminos públicos», 4. «De la caza y de la pesca», 8. «D e las margueras», 2. «De los molinos y de las nasas», 3. «D e las calidades de las personas), 6. «De las libertades de los regnícolas del presente Reino», 2. Como es sabido, el Fuero se remonta en su origen al movimiento urbanizador del siglo XI , que da nacimiento a los Fueros municipales, cuyo primer modelo es el de Jaca , acordado en 1076 por el rey Sancho Ramírez . En los siglos XII y XIII asistimos a su extensión alrededor de los Pirineos .centrales y occidentales. En el paso del siglo XV al XVI, Juan de Labrit se encuentra a la cabeza de un Estado multiforme que va de Tudela a Perigueux, objeto de tos embates de los dos, vecinos, Francia y España. Una tal evolución histórica explica la base territorial de la extensión de los Fueros medievales. En estos países pirenaicos, los Fueros locales o municipales han sido sustituidos progresivamente por Fueros Generales. Nuestro derecho adquiere en tiempos remotos esa característica de una territorialidad tan específica, como sistema de derecho con un acervo común . Nos encontramos sustancialmente ante un mismo derecho que es vehiculado por diversas lenguas: vasco , latín , gascón, aragonés y castellano. Sin embargo, esta pluralidad lingüística no modifica el sustrato jurídico común. Aún con el cambio de lenguas se mantiene el mismo derecho. Hoy ante el fenómeno del patente resurgimiento de la sociedad civil, con la libertad civil unida a una actitud al mismo tiempo comunalista, características propias de nuestro derecho, se puede encontrar el campo abonado para su desarrollo , acercándose a la vez de nuevo a un modelo europeo . Tomás Urzainqui Mina