El síndrome de Nerón

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No es ni una inocentada ni un mal sueño. El Gobierno municipal ha resucitado  la idea  formalmente desechada de derribar el centenario Palacio de la Audiencia Territorial de Pamplona. Otra vez se repite desde el Ayuntamiento la apología de los delitos contra el Patrimonio histórico. Esta rabia demoledora es contagiosa, inoculando el síndrome de Nerón a los que se asientan en las dependencias consistoriales.

En el año 1.977 después de un profundo y amplio debate, con participación ciudadana  liderada por la Comisión de Cultura del Colegio de Arquitectos, se abandonó definitivamente la idea de comunicar el Paseo Sarasate y la Ciudadela mediante el derribo de este Monumento. Está protegido desde 1.968 por el Decreto de declaración del Conjunto Histórico del Casco Antiguo de Pamplona y como edificio singular del primer ensanche.

La legislación de protección del patrimonio histórico, además de prohibir taxativamente su derribo, establece que la reutilización de un Monumento para un uso diferente al que fue destinado o para el que fue construido, tendrá que ser compatible con el mantenimiento de su carácter arquitectónico y de sus estructuras constructivas.

La alternativa más económica y respetuosa con el Patrimonio Histórico es que se construya en los grandes solares municipales allí existentes el Auditorio y el Parlamento. Dándole al Palacio de la Audiencia el uso compatible con el actual edificio cual es el de Biblioteca General y Archivo de Navarra, conjuntamente. Creo que la iniciativa ciudadana para la defensa del Patrimonio histórico no se va a quedar con los brazos cruzados.

Pamplona, a 6 de Noviembre de 1.996

Tomás Urzainqui Mina.

D.N.I. 15.765.084