“Entrevista sobre la historiografía en Euskal Herria”

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1)     ¿Desde cuando podemos empezar a hablar de una Historia de Euskal Herria escrita con una cierta  profundidad?

Datan del siglo X los primeros documentos historiográficos de Navarra/Euskal Herria, que por su enorme valor informativo no pueden menospreciarse o reducirse a meras genealogías. Se han conservado milagrosamente a pesar de contar con más de mil años de antigüedad y contradecir a la historiografía española. La redactada por el monje Vigila en el Monasterio navarro de Albelda (Rioja) donde se recoge una pequeña historia del Reino de Pamplona (905-976) y el Códice de Roda redactado el año 992 en el “Palatium” de los Reyes de Pamplona donde se halla información que se remonta al siglo V, con el Laude Pampilona que tiene importantes detalles sobre la capital en aquel tiempo. La constatación de dicha historiografía fidedigna y veraz descubre las falsificaciones de las contemporáneas historias inventadas en los Reinos vecinos, franco y visigodo, que buscan la legitimación de la política expansionista, dominante y conquistadora de sus dirigentes y que, junto con el resto de su historiografía gran-nacional, continúan siendo el referente del “pensamiento correcto” de nuestros días.

2)     ¿Cuáles son, a tu juicio, los autores más fundamentales que han contribuido a forjarla?

La historiografía nacional, sin embargo, se inicia como el canto de cisne de la independencia, pues tiene gran relación con el traumático hecho de su pérdida:  Oihenart o Moret. Hubo autores de origen vasco que pertenecen a la historiografia española como Garibai. Por otro lado,  Campión, Lacarra, Ubieto Arteta, Narbaitz, Eukeni Goienetxe, Goñi Gaztambide, Jimeno Jurio, son los historiadores contemporáneos que han descubierto científicamente las verdades que hasta hace poco estaban ocultas.

3)     ¿Dónde están los puntos más “oscuros” o los periodos menos conocidos de nuestra historia?

Hasta ahora se ha soportado sólo el dominio del horizonte historiográfico interno de España o Francia, que busca el ocultamiento y la desmemoria de nuestro pasado.

Los periodos menos tratados de nuestra historia son: la época romana, la Vasconia tardo antigua y el Reino europeo de Navarra; los setecientos años de romanización que influyeron de forma decisiva en la cultura política y lingüística de Euskal Herria y los trescientos años que van de la caída del Imperio al nacimiento del Reino de Pamplona. Falta también: la  contextualización política y cultural del Estado europeo de Navarra; el euskera como lengua nacional de Navarra, su minoración desde la conquista y la legitimidad, centralidad y territorialidad del Estado navarro.

4)     A día de hoy, ¿qué aspectos habría que trabajar con más profundidad?

Los ya citados. La presencia de los vascones en Europa: en el Estado romano (s. II al V), Vasconia (s. VI a VIII), Reino de Pamplona y de Navarra (s. IX al XIX). Origen y evolusión de la propia estatalidad. Historia del desarrollo tecnológico (hierro, madera, piedra, naval, energías), cultural (euskera, romances, arte, patrimonio, etc.) en los últimos 2.000 años, Estudios arqueológicos con metodología y técnicas no destructivas y eficaces. Vaciado de todos los archivos europeos en lo referente a Navarra y temas conexos.

5)     La ideología siempre está presente en la interpretación histórica. ¿Qué ha ocurrido con ella en la Historia de Euskal Herria?

Básicamente desde la conquista en el siglo XVI existen tres corrientes ideológicas, y por lo tanto interpretativas de la Historia: la nacional, la española o francesa y la autonómica o foral que a la postre son un apéndice de los dos segundos. El ocultar u obviar la realidad de la existencia de una estatalidad propia, soberana y europea, forma parte de una ideología de dominación y asimilación.

6)     ¿Cómo enjuicias la labor de divulgación llevada a cabo? ¿Somos un pueblo que conoce su historia? ¿Se publica lo suficiente?

No existe realmente una enseñanza de la historia nacional navarra o de euskal herria. Esa es la realidad. Aquí desconocemos nuestra historia. Es preciso escribir y divulgar la historia de Navarra/Euskal Herria. Carecemos de publicaciones que enseñen y divulguen la historia. No es suficiente y es incompleta la enseñanza sólo del euskara. El euskara necesita el cuerpo propio, que es la historia nacional de Navarra.