EL ESTADO PROPIO HAY QUE EJERCERLO

4954

 

1.- LA CAUSA PRINCIPAL DE LA SUBORDINACIÓN QUE PADECE ESTA SOCIEDAD POLÍTICA, ES QUE SE HALLA CONTINUAMENTE CONQUISTADA Y CON SU PROPIO ESTADO SOJUZGADO, QUE ES NAVARRA. Es tiempo de aclarar conceptos, pues de seguir dando más palos de ciego nunca nos pondremos de verdad en marcha para salir del atolladero en que estamos. Existen personas concretas y grupos de presión con gran poder de influencia que trabajan sin descanso por neutralizar el ejercicio de su independencia navarra por esta sociedad. Las diferentes cuestiones del derecho de autodeterminación, el derecho a decidir, Soberanía, Democracia, respeto a las minorías, Nación, o Estado, todas ellas en nuestro caso se hallan inmersas en el gran conflicto político que constituye la conquista continuada de la sociedad de la Navarra entera.
Hablar de base histórica, elementos identitarios o de voluntad de ser, ante el caso navarro, puede llegar a ser un marear la perdiz. Lo mismo ocurre con la llamada reintegración foral (devolución de derechos, de Fueros, …) del Estado de los vascos, Nafarroa, ya que si no se parte antes de la causa de las privaciones y de los efectos negativos, no es más que perder el tiempo y alargar la situación de subordinación. Euskal Herria ya tiene su propio Estado europeo libre, soberano e independiente, Navarra, para cuyo ejercicio nos apremia el reconocimiento por los Estados conquistadores y por la comunidad internacional. El Estado euskaldun, siendo aeuskal Herria su comunidad lingüística, existe desde hace mil quinientos años y se llama Nafarroa.

La soberanía y unidad, jurídico-políticas, de esta sociedad se denominan por antonomasia navarras. La soberanía se concreta jurídicamente por un lado en el reconocimiento de la existencia del sujeto -tanto individual como colectivo- que ejerce la misma y por otro en percibir si ese sujeto es la sociedad navarra, profundamente afectada por los efectos negacionistas de la conquista continuada, como el consiguiente oscurecimiento de su soberanía y el fraccionamiento que padece la misma sociedad y su territorio. Además de la voluminosa documentación que existe -hasta la época contemporánea-correspondiente al Estado navarro, sí que se pueden utilizar las nuevas técnicas, que son variadas, para conocer con exactitud cuál es hoy la sociedad jurídico-política -cívica, con sus propios derechos y libertades, plural e intercultural, estatal y ciudadana-, por lo que aparece claro que -muy en contra de lo que imponen los separadores- actualmente la mayoría de los ciudadanos de la Alta Navarra y Navarra occidental o marítima, coinciden expresa o tácitamente en señalar que conforman hoy la realidad, también preexistente, de una única sociedad política, así primero se pronuncian mayoritariamente a favor de su propia pertenencia socio-política no de la española y segunda -declaran los que son a los que se les ha preguntado en la siguiente cuestión- que no se pronunciarán a favor de la independencia -ni tan siquiera a la convocatoria del referéndum ni después a participar positivamente en el caso de que se celebre- si no está Navarra incluida en la consulta. La Alta Navarra -según la encuesta del CIS para el “Ministerio de Defensa”- es el espacio donde la ciudadanía tiene una conciencia más numerosa -entre todas las del Estado español- de su propia diferencia y pertenencia política el 52,9 %, que se consideran más navarros que cualquier otra opción, incluso por encima de la CAV el 44,1 % y de Catalunya el 39,8 %, mientras que en cuanto al sentimiento de solo identidad española es del 2,9 % en la Alta Navarra y del 10,2 % por ciento en la CAV. Las encuestas de Aztiker -encargada por la Diputación de Gipuzkoa- y la del CIS, revelan que la conciencia de pertenencia de los alto navarros es mayoritariamente la propia y no la española. Aunque todavía -a estas alturas- las encuestas sobre estos temas, no incluyen las pertinentes preguntas a la ciudadanía de las conquistadas Navarra occidental o marítima por su pertenencia al Estado navarro, al menos de igual manera a la que se les suele interrogar sobre su sentimiento de pertenencia a los respectivos Estados conquistadores, español y francés. El euskobarometro, donde se recogen las inclinaciones y manifestaciones de los ciudadanos en la Navarra occidental (Araba, Bizkaia y Gipuzkoa) sobre la celebración de un referéndum de independencia, el 62 % está a favor de su celebración -pero en una buena parte con una condición que resulta muy esclarecedora- la de que el referéndum se deberá celebrar conjuntamente y a la vez, y no por cada territorio por separado, incluida la Alta Navarra, así esa mayoría del 62 % se pierde y queda reducida al 45 % si la Alta Navarra fuera excluida del referéndum. Es decir, claramente no existe voluntad de independencia en la porción de la ciudadanía de la Navarra marítima, si la posibilidad de alcanzarla se reduce solo al territorio de la actual CAV o lo que es lo mismo si en la recuperación de la independencia no está la Alta Navarra. Lo que demuestra que está bastante extendida la convicción, tanto entre los navarros occidentales como en los orientales, de formar parte de la unidad de esta sociedad, por encima de fronteras impuestas, provincias y circunscripciones administrativas y electorales, cuyo único objeto es fraccionarla para poderla someter y subordinar, así como que dicha unidad está también por encima de las diferencias lingüísticas. La importancia de esta realidad origina ciertamente conclusiones. Para la mayoría social occidental -que es la encuestada sobre h referéndum de independencia- la CAV no coincide con el verdadero ámbito ni es el sujeto político de esta sociedad. Así además de la identidad lingüística, basada en el euskera, se evidencia la existencia de la pertenencia política, jurídica, cívica y social común, de vital consistencia jurídico-política, conformada por la sociedad de la Navarra entera, ahora conquistada y dividida. El 72 % considera que, la mayoría vinculante que resulte, tiene que ser la del conjunto de la sociedad, que es la que tiene el poder de decisión, no dividida por territorios que lo sostienen el 21 %, sin que se tenga que tener en cuenta los límites provinciales -situación que como ha quedado demostrado ya conocían los del aparato del partido único del Movimento franquista en 1976 al comienzo de la llamada Transición- y por eso convirtieron las provincias en las circunscripciones electorales, para que fraccionaran la unidad de esta sociedad conquistada. Además, en el caso de celebrarse el referéndum, se reduciría aún más el voto del sí al 25 % si la Alta Navarra no estuviera en el proceso de independencia.

. El cambio de significado del nombre de Navarra ha sido siempre la obsesión de los conquistadores, del pasado y de hoy. Por futuro, se entiende, el momento en el que por la voluntad ciudadana se producirá la recuperación de los derechos y libertades de esta sociedad que ahora padece la conquista continuada. Tras hacer unas sencillas consultas en Google, descubrimos que la voz Navarra con 99.600.000 veces citada, tiene una presencia en internet homologable a otras realidades políticas, ciertamente estatales -aunque todavía sigan negadas- como Catalunya y Scotland, que respectivamente se cuantifican en 97.200.000 y 386.000.000 de veces citadas cada una de ellas. Además de la cifra ya mencionada de la versión ortográfica Navarra, la misma también figura como Navarre en 18.700.000 ocasiones, Nabarra en 11.600.000 veces y como Nafarroa 646.000, lo que hace un total de 130.546.000 veces reflejada, incluyéndose en esa cifra tanto las citas de Navarra que pueden estar referidas a la totalidad de la Navarra entera como a las fracciones que en mayor o menor medida tuvieron o conservan el nombre en: la Alta Navarra, la Navarra occidental o marítima, la Baja Navarra, la Navarra gascona y otras. El nombre de Navarra, por ser el de un Estado independiente, está en la mayoría de los archivos y bibliotecas del mundo, en especial en los de la diplomacia y los tratados internacionales de las cancillerías europeas. Centrándonos en el ámbito de nuestra sociedad navarra, continuamente conquistada y dividida, podemos comprobar que las denominaciones de origen étnico, turístico, folclórico, lingüístico o autonómico, tienen las siguientes citas: 396.000 Vasconia, 155.000 Gasconha, 187.000 Gascuña, 6.450.000 Gascogne, 5.850.000 Pays Basque, 9.520.000 País Vasco, 14.100.000 Basque Country, 7.910.000 Euskal Herria y 32.500.000 Euskadi. .

Y volviendo al principio, el origen del cambio buscado -por los conquistadores- del significado de Navarra se halla en la conspiración de la minoría teocrática, urdida contra la misma a mitades del siglo XII, recogida en el siempre de actualidad Codex Calixtinus, donde se dice que “non verus”, no verdadero -que no tiene legitimidad- es el significado etimológico de navarro. Esta es la práctica, no excepcional, de cierta propaganda cristiana, que ha tenido también en otros casos efectos genocidas, como cuando sostiene que los judios mataron a Jesucristo. Ésta buscada deslegitimación de Navarra no ha cesado de actuar y hoy surge en el colmo de la incongruencia desde un cierto nacionalismo, -reducida su motivación solo a uno de los efectos- el lingüístico, ignorando la causa general que es la continua conquista, alejándose así del justificado y eficaz patriotismo libertador, cívico, plural, participativo y social, de la ciudadanía conquistada.

2.- Enseñanzas de los procesos de Escocia, Canadá, Chekia-Eslovakia, Eslovenia, Kosovo … Papel de la Unión Europe. Esta sociedad política padece hoy una conquista continuada, que su Estado propio es el Estado navarro, que el derecho a decidir forma parte de todos y cada uno de sus derechos o Fueros, que libertad soberanía e independencia son tres  aspectos  diferentes del mismo poder individual y colectivo, que hoy la desconquista de esta sociedad solo se puede hacer desde el movimiento tanto individual como cívico y general plural transversal y unitario por el ejercicio de todos los derechos y libertades, que el derecho a decidir es el primer principio democrático y su ejercicio es negado por los conquistadores de hoy, que la autoorganización  de esta sociedad en asambleas locales y en la nacional se hace mediante la puesta en práctica del derecho a ejercer la recuperación de la independencia interna y externa.
La Navarra entera corresponde a esta denominación de sociedad libre, soberana e independiente, con sus libertades y derechos propios, cuyas instituciones estatales de la independencia -legislativas, ejecutivas y judiciales- funcionaban en la actual época contemporánea. Hoy, como consecuencia de las conquistas y particiones continuadas que padece, la sociedad navarra se halla dividida en provincias, autonomías, regiones y departamentos -españoles y franceses- negada en su existencia de sujeto político soberano, subordinada en sus libertades a las sociedades española y francesa, titulares de los Estados conquistadores dominantes, minorizada en sus derechos, entre los cuales están los lingüísticos, expoliada en su economía y saqueada en el dominio de la misma. La sociedad navarra, para salir de esta situación en que yace postrada, tiene la necesidad y el derecho a la desconquista y a la recuperación del Estado navarro propio, al mismo tiempo que a la libertad, la soberanía y la El Estado navarro, independiente y soberano, por un lado tendrá que hacerse cargo y se obligará a satisfacer todos los derechos que tuvieran sus ciudadanos ante Estados terceros, sin perjuicio de obtener su reintegro o reembolso de los Estados deudores ex-conquistadores, mediante los procedimientos internacionales vigentes para el cobro de las compensaciones e indemnizaciones pendientes. En la sucesión de las deudas de Estados, con la liberación habría que tener en cuenta las compensaciones por los daños y perjuicios causados por el Estado conquistador al Estado conquistado, los expertos de nivel internacional han reconocido que no está en absoluto de más el emplear decididamente la condición de Estado conquistado en el proceso de ejercicio de la independencia.
3.- Catalunya ya ha iniciado su proceso constituyente. Han redactado el proyecto por una comisión oficial de expertos, ahora se esta en la fase de participación ciudadana en la formulación del proyecto, que luego debatirá el Parlamento. De igual manera se esta haciendo en Escocia. Algo parecido se hará en la Navarra entera. 4.- Los movimientos Independentistak, Gure Esku dago, Pro departamento vasco en Iparralde, Korrika, no tienen en cuenta la realidad jurídico política de esta sociedad conquistada de forma continua por España y Francia. Que esa es la causa de los diversos efectos negativos en los campos económico, social, político y cultural. Que por ello el único camino eficaz es el hacer posible el fin de la conquista y el ejercicio libre, soberano e independiente de todos los derechos propios y libertades individuales y colectivas.
;
5.- Como ya se ha expuesto en el punto tres, el proceso constituyente forma parte de la movilización y participación de la sociedad conquistada en su liberación, emancipación y desconquista.

6.- Han finalizado las aportaciones/ponencias realizadas durante un año en el Parlamento Vasco para un nuevo status, sin embargo, de cara al ejercicio de todos sus derechos y a la libertad, la soberanía y la independencia de esta sociedad, no han servido de nada.
7.- ¿HASTA CUANDO LA CONQUISTA DE LA IGLESIA NAVARRA POR LA ESPAÑOLA?. Fue el fatídico año de 1523, tras la durísima conquista reiniciada por el rey de España Carlos I en 1521, cuando este por mediación de su Papa Adriano de Utrech se adjudicó la Iglesia navarra anexionándola a la española, nombrando desde entonces obispos castellanos (los últimos castrenses), cerrando los colegios y universidades públicas y entregándoselas a las órdenes religiosas españolas. La monarquia española y su iglesia fueron dividiendo y añadiendo a diócesis españolas los girones arrancados a la iglesia navarra, solo en 1860 crearon la diócesis de Vitoria y en 1950 las de Bilbao y San Sebastián. La práctica actual de los miembros de la iglesia católica aquí no aporta nada a la desconquista y liberación de la Iglesia nacional navarra. Lo que supone una impagable colaboración con los conquistadores españoles y franceses. Si se niega u oculta la conquista y subordinación de la Iglesia navarra por la española, hablar de Iglesia Vasca es un absoluto sinsentido. Desde cuando la Iglesia Católica ha tenido en cuenta a una comunidad lingüística, o étnica para organizar su estructura territorial.

TOMAS URZAINQUI MINA

Publicado en Revista HERRIA 2000 ELIZA N° 256, 2015