Diario de Noticias, miércoles, 29 de Mayo de 2013

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Urzainqui: “La sociedad civil puede lograr la desconquista de Navarra”

el historiador presentó ayer su libro ‘la desconquista e independencia de navarra’

Editado por Pamiela, es un análisis de la “actual conquista” y de los modelos y las soluciones posibles para superarla

Tomás Urzainqui, ayer ante el Palacio de Navarra. (Oskar Montero)

      “La causa principal de los males que aquejan a la sociedad navarra es la conquista permanente que padece”. Esta es una de las numerosas conclusiones a las que ha llegado en su investigación el historiador y escritor Tomás Urzainqui, y la manifiesta en su último libro, La desconquista e independencia de Navarra, que presentó ayer en la librería Elkar Comedias de Pamplona.

      Pamplona. La obra, editada por Pamiela, es continuación y complemento del anterior libro del mismo autor, Continúa la irracional conquista. Si aquella recorría cronológicamente el proceso de la conquista de Navarra desde el siglo XII hasta hoy, este nuevo volumen sitúa al lector en el presente y analiza la situación actual desde las consecuencias que ha tenido -y sigue teniendo- la conquista de Navarra. “El papel de los actuales detentadores del poder en Navarra es el de conquistadores, y por ello indispensablemente corruptos, injustos y no democráticos”, sostiene Urzainqui, para quien la contradicción principal que se da en esta comunidad “no es españolismo contra nacionalismo vasco, sino conquistadores contra conquistados”. Estas y otras reflexiones vuelca el historiador en su nuevo libro, en el que también analiza “las experiencias que está habiendo en los distintos sitios donde está cuajando el proceso de independencia”, y resalta los “antecedentes independentistas” que ha tenido Navarra. “Por ejemplo, a finales del siglo XVIII y primer tercio del XIX existe un patriotismo navarro que trabaja sobre todo en las Cortes de navarra, alrededor del denominado brazo popular o de las universidades, y tiene como modelo el de la Revolución Francesa; es decir, quiere convertir las Cortes en asamblea nacional, pero con el reloj de la época, de las libertades, de los derechos humanos, de la igualdad y de la democracia. Hubo personas que trabajaron en este sentido, algunas se inmolaron, dejaron su vida en ello, como se ve en el libro, y esto tiene un gran valor”, cuenta Tomás Urzainqui, quien también recuerda “un hecho importante que muchas veces ha quedado tapado, como es la sublevación independentista de agosto de 1837, en la que los batallones liberales navarros liderados por León Iriarte, Pablo Barricart y otros muchos oficiales, se sublevan y se hacen con la ciudad, proclaman la independencia de Navarra y apoyan una trama civil. Ahí ya había algo político muy importante, estaban todos los mimbres para que ocurriera, y eso es importante tenerlo en cuenta”, resalta el historiador. “Porque algunos parece que se han olvidado de que hasta 1620 había un estado navarro independiente…”, añade.

      En opinión de Urzainqui, “la desconquista e independencia de Navarra es posible”, y apunta que “estamos en el buen camino”. “Lo primero es conocer el pasado, lo que ocurrió, pero sin telones, sin humo. Y una vez que la sociedad civil conoce, puede ser más libre y tomar cartas en el asunto para poner en marcha soluciones”. En este sentido, añade, “existen modelos, como el catalán y otros, que aunque se adecuen cada uno a sus respectivas sociedades, sí coinciden mucho en el papel sustancial, fundamental, de la sociedad. Una sociedad civil que tiene la palabra y que exige de forma directa la independencia en las instituciones y en las asambleas cívicas, territoriales y sectoriales”.

Tomás Urzainqui destaca que los problemas que sufre en estos momentos Navarra tienen su origen en las conquistas continuas que ha padecido y que todavía padece. “Por eso es muy importante tener esa perspectiva, saber que no se trata de hechos aislados, sino de un hilo conductor que une a todos estos hechos; solo así se puede hacer un análisis correcto de la situación”, comenta el historiador navarro, quien sí matiza que en esta sociedad aquejada de problemas “los conquistadores son unos privilegiados. Son quienes detentan en estos momentos el poder en Navarra, porque tienen instrumentos o porque el sistema político favorece que estén, y a cambio de esos servicios de conquistadores reciben unas prebendas desmesuradas. Ejemplos de ello los encontramos en todo lo que está pasando en torno a la Can o con el recrecimiento del pantano de Yesa… cualquier problema tiene su origen en esa corrupción, en esa falta democrática de los gobernantes”, dice.